Review: Legion Pro Wrestling – 80s

Quiero darles la bienvenida a esta reseña sincerándome: no quería escribir sobre este show porque terminarla sería admitir que ya está, que Legion no va a hacer un evento más en mucho tiempo y, al contrario que varios, a mí me cuesta aceptar que perdimos un pedacito de una lucha nacional que dejó de ser un entero hace mucho tiempo. Yo soy Frankie Cepeda y lloré al final de este evento.

Con un público explotado (con algunas ausencias que me hicieron muchísimo ruido, pero que no vienen al caso), Legion nos da la bienvenida a un último saludo, uno que no tenía fecha de regreso, solamente una de despedida. Seis luchas confirmadas, un nuevo presentador y varios regresos. Este show empezaba con:

La Lucha Avanza (Gabriel y Percy) vs Lomas Gang (Aryan y Nawell) - 7

¡NO SE SEPAREN! Me destruye que en una división de equipos que claramente está cagada a palos tengamos tan buenos equipos que se sienten como tal. Bánquenla muchachos, no se apuren, no se separen, esto en algún momento se va a enderezar. La lucha cumple como un gran opener, no es nueva mi admiración a LLA en su trabajo de tag, tienen una promo muy entretenida al comienzo para que aquellos que no los odian lo hagan. Saben hacer su trabajo de villano muy bien. Sí siento que, teniendo tan lindos moves juntos, el movimiento final es habitualmente ensuciado por cómo se lleva a cabo. Es más, yo sacaría totalmente lo de la rodilla porque nunca se conecta o el rival no la sabe vender, fácilmente reemplazable por una manopla, por ejemplo.

Lomas Gang me demuestra que es un equipo con todas las letras, dos luchadores que siguen teniendo sus fallos, que siguen necesitando ajustar muchas cosas, pero que entienden que son un equipo, se ven y se sienten como tal. Un consejo: menos movimientos nuevos y más pulir lo que ya hacen. Espero poder verlos a ambos en otras agrupaciones porque es agradable ver un equipo de faces tan carismáticos. Consejo, no se apuren, interactúen con el público, den los tiempos para que todos puedan reaccionar por igual.

Correcto opener que falla al alarga el heat y que se ensucia un poco al final. Ya pasa seguido en luchas de LLA que en la última recta se estropea el trabajo, ojo ahí.

Enzo Roa vs Tobias Verne - 6,4

Los personajes son clave en la lucha libre, nos dan una razón para creer en lo que estamos viendo, y acá tenemos una clásica dinámica de héroe-villano con dos personas que son excelentes para demostrar estos roles, que desbordan carisma e interacción con el público. Por un lado, Enzo Roa, simplemente un distinto en este aspecto, tanto que ni siquiera puedo imaginarlo haciendo un turn en algún momento. A nuestro antagonista lo acompaña el niño héroe, un personaje que ha destacado en todas las eras de Legion, siendo portado por Capuchita, por Teo Griffin y ahora por Tobias Verne, con una entrada que ya da pie a creer en él.

Pero los aspectos positivos de una lucha no pueden solo sostenerse en el trabajo de personaje, y esta lucha lo demuestra: empieza con un llaveo tosco (innecesario, en mi opinión) y se alarga en dominaciones alternadas entre ambos, tanto así que no recordás un solo momento de la lucha que tenga que ver con la pata física de este arte. Es más, podría destacar las intervenciones de Marco Auditore para no dejarlo pagando toda la lucha parado quejándose. Esta lucha brilla por el carisma de sus participantes, pero se empantana entre el sonido de la campana de inicio y fin.

Levanten la cabeza, muchachos, todos tenemos un mal día.

Valentino vs Francisco Ackerman vs Maikol vs Francisco Rolon vs Chuca – 9

La lucha libre a veces solamente necesita juntar a un puñado de luchadores y dejar que se diviertan, ellos van a saber qué hacer. En una lucha que cambió sus participantes a último momento, sumando a uno más inclusive, encontramos todo: personajes, vuelos, buena lucha, mala lucha, todos los condimentos que hicieron a Legion lo que hoy por hoy conocemos. Hay algo en particular que me llama la atención y es 2 de sus 5 miembros, Ackerman y Valentino, siendo el primero menos talentoso que el segundo, ambos se benefician del ambiente que los rodea, se los ve mejor, aun en sus puntos más bajos, formando parte de esta lucha, y felicito a ambos por ello. Es más fácil desaparecer que aceptar el reto de medirse con otros mejores y más queridos, y ambos lo han hecho de forma correcta.

Maikol y Chuca son celebrados por un ambiente que es feliz de verlos, me alegro de que hayan formado parte del evento en general, porque son pieza fundamental de los mejores años de la agrupación y en este, su show de despedida, me parecía acertado celebrar a esas personas. También destacar que es en momentos así que uno se da cuenta de por qué ambos fueron campeones máximos. Francisco Rolon también tuvo su momento, tanto para luchar (porque nos acostumbramos a verlo de booker, pero no hay que olvidar que Rolon es un luchador completísimo) como para ser aplaudido por todo el público, fue muy lindo. Siendo lo frío que es, que haya permitido que esto pase merece mis diez.

¿Resumo? Esta lucha es todo lo que tendría que haber sido el evento entero: una carta de amor a Legion Pro Wrestling y un agradecimiento por todo lo que nos hizo vivir, a luchadores, fanáticos y todo aquel que se sienta parte de este ambiente.

Chenen Club (Fackzilla y Adriano) vs CLS (Hunter y Full Gas) - 6

Si hay algo a lo que siempre le presto atención es a la comunicación corporal, por ejemplo: la de los luchadores que comunican lo villanesco o lo heroico al entrar. En la entrada de ambas facciones se dislumbran 2 certezas solo con su comunicacion corporea: el Chenen se siente como una verdadera facción, donde todos sus integrantes lucharían por su compañero, por otro lado, cuando CLS entra, no paro de ver a 3 personas que no quieren hacer más esto.

El reloj de la vida nos pasa a todos, pero la calidad de Pandemia no cambia: es el Burrito Ortega de la lucha libre nacional, no puedo dejar de ver en él a un campeón, sea máximo, medio o en equipos, tiene el talento, tiene la presencia, ojalá siga teniendo la pasión. A su lado, un Hunter que se nota que no pisa un entrenamiento de lucha hace mucho tiempo y queda opacado por las otras 3 partes de esta lucha, siendo 2 de ellas profesores de su propia escuela. Fackzilla, que ojalá usara rosa y no azul, y Adriano trabajan muy bien como equipo; puede que sean toscos, pero voy a darles el beneficio de la duda de que el contexto, un Hunter que estaba prácticamente noqueado, no beneficiaba a su moveset.

La lucha es regular, pero rescatable. Otra vez, tenemos a 3 buenos talentos nacionales presentes, era difícil que hicieran una mala lucha, pero se empasta al final y no termina de sentirse que terminó un reinado que tuvo más malas que buenas, como CLS hace meses. Ojalá los miembros no decidan retirarse; capaz separarse les vendría bien, pero no retirarse. Felicitaciones a los nuevos campeones: grandes villanos y, otra vez, una facción que se siente real.

Ah, che, si los managers van a intervenir, que no agarren los títulos media hora antes para llamar la atención; queda mal y quedan mal ustedes.

Mutante Melvin vs Juan Pollacchi - 6

¡La presentación más larga del mundo, mutante, por Dios! Pero, dado que esta es su lucha de retiro y que tiene presencia, se lo perdonamos. Este combate se siente tan sacado de la nada; entiendo que para los luchadores había un contexto, creo, pero la mayoría del público veía esta como una lucha más, lo cual lamento porque se hubiera beneficiado de contexto, de una historia, porque ambos son talentazos.

Me gusta ver a Pollacchi en enfrentamientos individuales, ver cómo se desarrolla solo y con tiempo en contra; le hace falta más comunicación con el público, pero tiene un par de expresiones que lo venden muy bien. Mutante, por el otro lado, es un buen villano, un poco inentendible en sus razones de ser, pero no por eso peor: logra su cometido, ser un villano de película clase B.

La lucha en sí es heat extenso de Melvin, en el cual no llega a jugar sus mejores cartas, y Juan no termina de mostrar todo su arsenal cuando ya es su momento. El final se ensucia y se alarga mucho, pero al ser dos luchadores entretenidos saben salvar todo esto con algo muy importante: carisma.

Obviamente, voy a cerrar esta reseña hablando de algo que me shockeó, que no esperaba pero que entiendo totalmente: luego de terminada la lucha, Melvin se saca sus botas y las deja en el ring, en clara señal de retiro. Aplaudo la decisión porque retirarse de algo que amás es de las cosas más difíciles, pero a la vez no puedo negar que un poco me deprime; es un buen luchador, es un gran entretenedor, pero bueno, salud, compañero, un gusto haberlo conocido.

Ahora, una pequeña cagada a pedos al staff de Legion, que hizo un gran laburo: pero, muchachos, ustedes tienen que sacar las botas, ¡no el presentador!

Gint Giovanna vs Matt Del Mul - 9,7

La última lucha de la noche, el último mimo de Legion al ambiente por un largo tiempo, el adiós a una agrupación que nos dio todo y más, y creo que no había mejor forma de despedirlo. El ambiente se creaba alrededor de dos talentos originales del dojo por la gloria máxima, el título de campeón; nadie quería que esto empiece y, cuando empezó, nadie quería que termine. La gente explotó solo con las entradas de cada uno y, cuando sonó la campana, se llenó de palmas de aplausos: para los luchadores, para la lucha, pero también para la agrupación.

Algo que quiero resaltar es la aparición de Gonzalo Islas (ex Romeo), que hizo su primera aparición luego de su accidente en Chile, acompañando a Matt. Hermoso momento poder volverlo a ver, al punto que me hizo lagrimear.

Un buen llaveo de inicio, héroe y villano marcados, la gente totalmente metida, Carmona de árbitro; esto es lucha libre argentina en su mayor aspecto. Capaz no sea la más regular, la más precisa, pero, boludo, cómo se nota la pasión en cada uno de los movimientos. Gint Giovanna está en el top nacional, es nuestro pequeño Kenny Omega; apreciaría que este 2026 tenga sus primeras experiencias en el exterior para mejorar lo que ya es bueno, y en este camino, a cual sea que sea su propósito luchístico, siga dando grandes pasos.

Matt es bueno, es el héroe que necesitaba Legion Pro Wrestling para cerrar este ciclo, es prolijo en su trabajo in ring; sí creo que debería dejar de volar, siempre sale desprolijo, no es un luchador volador ni necesita serlo. Ambos se complementan bien, hay ciertos problemas con el timing, pero nada muy alocado. Consejo a ambos: en los spots grandes, los moves más peligrosos, dejen tiempo a la gente a reaccionar, no busquen rápido la cuenta; al igual que en los kick out en 1, si la gente no tiene tiempo de entender, no tiene tiempo de reaccionar.

Pero, para cerrar, todo se encapsula en los últimos 3 minutos de lucha: desde el Moonsault Spiral Tap (o como se llame el vuelo de Gint) hasta el final de la lucha. Toda la secuencia con Romeo, el falso final, el final de la lucha, todo fue increíble y define lo que es o debería ser la lucha libre de este país: pasión y diversión. Los moves bonitos le salen a cualquiera, cualquiera con poco miedo a la muerte puede hacer los vuelos más raros, pero la reacción que consiguieron estos dos jóvenes talentos argentinos en la gente no se encuentra seguido.

Mis aplausos, muchachos: no solo son parte de la lucha libre nacional. Si alguien me preguntara “¿Cómo es la lucha libre argentina?”, yo hoy respondería: es como Gint Giovanna vs Matt Del Mul por el campeonato máximo de Legion Pro Wrestling.

El final de la lucha y del show fue una mezcla de lágrimas, pasión, abrazos y mucho, mucho ruido: todo lo que alguna vez fue Legion Pro Wrestling, agrupación que, aunque muchos renieguen al respecto, marcó una nueva era.

Salud.

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