Review: Duelo de Leyendas – Inmortal Kombat

¿Qué define algo “bueno”? Vos y yo sabemos que la respuesta es inminentemente subjetiva. Yo soy Frankie Cepeda y, como buen gordo, puedo ejemplificar con comida para gusto de todos. 

¿Qué conlleva un buen plato para vos, lector? Por ejemplo, un buen plato podría ser una bandeja colmada de diferentes cosas en un tenedor libre. Para otra persona, unas costillas a la barbacoa de Kansas, uno de los restaurantes más chetos de Av. Libertador. Para alguien más podría ser la comida casera de un familiar. Para el bajonero, un pancho con papitas es gloria, ya sobrepasando los estándares de calidad. 

Duelo de Leyendas es una agrupación que divide las aguas de las opiniones, desde las más bajas hasta las más altas. Para mí, todos tienen razón y nadie a la vez. Pero para definirte qué comida es, primero tenemos que hablar de los ingredientes que la conforman, o sea, las luchas. 

Cara de Piedra vs Ariel Santos – 4,7

Señores, capaz nadie se los dijo, así que se los aclaro yo: ¡no hace falta hacer una lucha TAN larga! 

Fueron más de 20 minutos (sumando las entradas) de opener. Innecesario. No dudo de ustedes como luchadores; se nota que ambos se entienden, se conocen y se acompañan en cada uno de los movimientos, pero hubo un punto donde se hizo insoportable. 

Al tiempo cuestionable también se le suman dos errores garrafales: 

1- La lucha carece de historia, de personajes, de sentido, por así decirlo. Para uno que no los conoce, entiende que son dos amigos villanos que se odian, pero ninguno es bueno. Rarísimo. 

2- Los errores pasan, pero si tu lucha terminó, si la cuenta llegó a tres y no llegaste a cortarla, termina y punto. 

Para el que no esté en tema, Santos (quien estaba pautado para ganar) agarra la cuerda para cortar un conteo que se llegó a completar. Puede ser un error del árbitro, pero también está en los luchadores decirle “cuerda” para que un árbitro distraído sepa a dónde mirar. 

Pero obviamente lo peor es reiniciar la lucha porque ya era obvio todo lo que restaba. En estos casos, ajo y agua, muchachos. Al backstage y que se solucione todo en una promo. 

En resumen, un puñado de malas decisiones y una lucha que siento que a quien más le importaba era a los dos protagonistas. 

G-Clover vs Xtreme Dragon – 7,3

Hay algo para destacar este año y es la cantidad de debutantes de calidad que están saliendo en absolutamente todas las agrupaciones. Todos tienen su caballito de batalla y creo que DDL acaba de encontrar el suyo. 

En un joven G-Clover que, con contados meses de entrenamiento, nos dio una demostración de lo que es espectáculo: desde la ropa, las botas, la música, las botas, la coreo de entrada, las botas y, obviamente, no nos podemos olvidar del talento in ring y, claro, sus botas. 

Lucha corta, entretenida y que sirve como una excelente carta de presentación para un nuevo talento nacional. 

También destacar a su compañero, Xtreme Dragon, quien supo ser una buena base en este encuentro, pero claro, todos los focos se los lleva Clover, quien debo admitir… no sé qué es, pero lo tiene. 

Géminis vs Ripper Inmortal – 6

Hay un patrón con los luchadores que no participan tan seguido: sus luchas siempre son más largas. Como que se sacan las ganas de hacer todo lo que quieren y vuelven a un pseudo retiro. Por ejemplo, las luchas de regreso de Johnny Fox. 

Con eso dicho, hablemos de la lucha. 

Un veterano como Ripper vs un joven Géminis. Tengo que ser sincero: me sorprendió Ripper con sus capacidades arriba del ring. Creo que es más luchador que su rival, pero el campeón es más entretenido. 

En esta diferencia de personalidades llegan a armonizar muy bien sus estilos. Terminan teniendo una lucha correcta, pero otra vez larga. No sé qué pasó en este evento. Tenían muy bien ajustados los tiempos de las luchas y en esta ocasión todas se sintieron un poco más largas de lo necesario. 

Ah, che… 

¿PARA QUÉ ESTABA LEYENDITO AHÍ?

MetalBross vs E-Punk y Juanma el Muchacho – 3,6

Volviendo a la analogía de la comida, si te comprás un panchito y le ponés TODOS los condimentos, no te queda algo disfrutable, acabás de arruinar una comida, y estas dos duplas, queriendo hacer todo, arruinaron una lucha. 

Todo desprolijo: desde la presentación de los luchadores, la lucha, la ropa, todo. Entiendo que los MetalBross tienen que tener ropa de calle porque lo amerita su personaje, pero transmitir desprolijidad no es lo mismo que ser un desprolijo ¿saben quién más lo hacía? Mick Foley. Y aun así usaba un body por debajo de su ropa. 

Otro ejemplo, siendo autorreferencial: yo me pintaba los dientes con delineador. Daba una estética de caries y suciedad porque el personaje que transmitía era de sucio. La realidad era que no tengo una puta carie. 

Si tengo que destacar algo, es que me gusta el dúo de E-Punk y Juanma, pero ambos necesitan tener un horizonte, saber qué van a hacer de acá en más, porque sus personajes no avanzan. Más que nada el de Juanma. 

Una lástima, pero la lucha que más talento joven tiene es de las peorcitas en lo que va del año. Pero a levantar la cabeza, muchachos. Una mala lucha la tiene cualquiera.

Claun el Payaso vs The Ripper Rabina – 3

Tengo muchísimas ganas de que la reseña de esta lucha sea corta y sencilla: 

Es Claun contra Ripper, no sé qué más querés que te diga. 

Realmente no tengo mucho más para decir. Claun hace lo que puede, ya que sus movimientos son variados entre los aéreos y los de piso, pero no tiene un compañero que lo pueda segundear mucho. Y Ripper, que vuelve de su retiro, tiene sus destellos, pero en cada minuto que pasa la experiencia le pasa factura y lo ralentiza. 

Para peor, la lucha termina con un ataque de Axel el Motoquero para ayudar a Claun y Ripper Inmortal para ayudar a Ripper. Además aparece el Clan Alkon para darle una remera a Claun y, en todo esto, Axel el Motoquero se va, vuelve y se termina yendo. 

Fue rarísimo, largo, confuso y termina preparando una lucha de 2 vs 2 que yo sé que solo le importa a tres personas. Y son tres de los cuatro protagonistas. 

Erik Warning vs Adriano – 7

Empieza un cierre de show manchado por la organización del evento. Entre la lucha anterior y su segmento infinito e inentendible, junto al único error que tuvo Octavio (uno que noto en muchos presentadores): no saber mandar a la gente al break y traerla de vuelta, se ensucia la preparación del público para el gran final. 

Uno que tiene al miembro más talentoso actualmente del Chenen Wrestling Club, Adriano, contra uno de los talentos establecidos de la agrupación, Erik Warning. 

De este último quiero destacar su cambio de personalidad, dejando la máscara atrás y encapsulando un estilo a los Johnny Cage del Mortal Kombat X u 11. Uno donde se ve al personaje ser un policía copado, sumado a su pasado de héroe de acción. Y siento que le queda perfecto a un Erik que en su entrada ya despliega un carisma que no se le veía antes. 

La lucha es correcta. Buenos momentos para ambos, buenos vuelos. El carisma que le falta a Warning lo tiene Adriano y lo contagia. Sí siento que deberían preparar más cada movimiento antes de hacerlo, anticiparlo para preparar al público, pero este estaba cansado, entonces entiendo que podía ser más difícil. Me gustaría ver una revancha en un mejor contexto. 

Pero si hay que resumir la lucha estuvo: Bien. Solo bien. 

Punto aparte para que a un público ya mareado por la organización y el segmento de las mil facciones, cansado por ser el final del show, le sumaran que Ripper les tiró con la máquina de humo al 50% del público presente. 

Al punto que yo, que estaba a pasos, no podía ver a ninguna persona. 

”Ya te vimos, papá. Sos muy gracioso” 

Volviendo a la analogía del principio, a la de comida. 

Si tengo que definirlo, Duelo de Leyendas es esa comida casera a la cual le sacás una foto para subirla a redes. Cuando alguien lo vea cómodo desde su casa puede decir que no tiene las mejores pintas, pero para vos que lo disfrutaste, la respuesta es clara: 

“Qué sé yo, estaba en pedo y taba rico.” 

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