A pocos días de cumplirse un mes de este evento, tengo que pedir unas pequeñas disculpas por la tardanza. La vida, mis queridos lectores, ha sido complicada. Pero no estamos acá para hablar de mí, sino de 12 talentos formados en la misma escuela que presenta este show. Yo soy Frankie Cepeda y me gusta que el fernet (de litro) de tu buffet no pase de las cuatro cifras.
El recibimiento a los shows de SDLL es muy parecido entre sí; hay un aura familiar y no tan de show de lucha libre. No lo digo como algo negativo, sino distinto. Supongo que le suma algún puntito a la agrupación por salirse un poco de la norma. Sí he de decir que, viendo la efectividad o cantidad de gente que pudo haber traído un solo luchador, el resultado de la lucha donde participe se vuelve un tanto obvio.
Lo que no fue obvio para nada fue la decisión de que las seis luchas que se dieron fueran de mano a mano. No creo que sea negativo porque sirve mejor para presentar personajes nuevos, pero le da al espectáculo muy poca variedad, raro.
Como ya es costumbre en la escena nacional, nos recibe Tato, presentador que en esta ocasión supo leer bien el contexto y desarrolló bien su trabajo. Empezó dándole el pie a la primera lucha del evento:
Svarog vs Rayco – 7
En una linda presentación de dos personajes que se distancian mucho en su forma de ser, encontramos una correcta lucha que supieron trabajar desde la personalidad de cada uno. Festejo la evolución de la ropa de Svarog, ahora todo más armonioso, ya sin las botas azules. Sigue teniendo pequeñas fisuras aquí y allá, pero paso a paso. Ahora yo le pediría que, dado su personaje y su tamaño, haya más cantidad de guturales en la entrada y cada tantos movimientos. Él debería ser alguien a quien el público teme, no a quien el público odie, esa es mi opinión obviamente.
Rayco, por otro lado, desprende presencia de niño héroe, de que está feliz solamente por participar. Me alegro de que así sea. Supo trabajar bien con la base y sacar movimientos aéreos bastante correctos. Algo que ambos deberían mejorar es hacia dónde direccionar el trabajo. Trabajamos en el medio y variando la orientación para algún lado con público (si es que, claro, luchamos para más de un solo lado del ring). El conteo se hizo alejado del público y no es correcto, ya que es para ellos que están luchando.
Lo que sí creo que mancha la lucha, tanto esta como todas las demás, es el arbitraje. Veo árbitros que no se creen su personaje, su valor o su autoridad. Entonces se desdibuja un poco todo. Malos conteos, tanto de lona como el conteo de esquina, a veces ni se escuchaban, eso es algo que no se puede dejar pasar.
Para cerrar, un pequeño consejo: Svarog, la chokeslam te sale perfecta y, con tu altura, esa debería ser tu finisher.
Ángel Sólo vs Luca Stella - 5,6
Existen formas de hacer una primera impresión y Ángel lo sabe. Una gran entrada que se vería de la misma calidad aunque no hubiera traído hinchada. Tiene ese algo, esa magia que necesitan los luchadores, también beneficiado de que su contrincante en esta velada no lo tiene para nada. Stella lucha porque le gusta hacerlo, pero no siento que sea porque quiera ser luchador, apenas aparece lo comunica, sin tener una presentación, un paso a paso de su entrada o siquiera ropa de lucha que intente matchear entre sí.
La lucha es lenta y tosca. Ángel sobresale por su carisma y su prolijidad, pero no así por sus movimientos, los cuales hizo todos lejos de la gente, del público. Tengan cuidado con eso, tienen el beneficio de que el ring cuenta con tres lugares con público, no luchen para el único que no lo tiene.
Me gustaría ver más de ambos, capaz un Ángel vs Cato para probar al talento joven, o un Luca Stella con un personaje que le beneficie o le haga tener más ganas de mejorar.
Pregunta: ¿le pasaba algo al ring que no laburaban mucho en el medio?
Bruno Alba vs Shaman – 7
Establecido vs nuevo talento. Me gusta que acompañen a los pibes nuevos con gente que ya tiene experiencia. Bruno Alba, en su primera lucha, su debut in ring, nos demuestra lo pulido que puede ser, pero no así quién es él. Por ejemplo: no habla mucho con el público, pero sí con el árbitro, hay ahí una disonancia entre quién es y quién quiere mostrar que es. Pero, otra vez, es su lucha debut: ya habrá mil oportunidades para ajustar todo lo que haya que ajustar. Desde acá, un gran saludo y una bienvenida a la lucha libre argentina para él y para Ángel Sólo.
Ahora, hablemos de uno de los luchadores más establecidos de la agrupación. Yo creo que Shaman ya no tiene nada que hacer en la F.A.L., y que no se me malentienda, pero para mí llegó al máximo que podía alcanzar ahí. Es bueno, es prolijo, capaz no es tan creativo, debería trabajar más en su personaje/presentación, pero es un correcto luchador. Ojalá le permitan mostrarse en alguno de los lugares que se llevan bien con las Superestrellas de la Lucha.
Buena lucha. No se pasan de tiempo, lindos vuelos por parte de ambos, no todo tiene que ser machetazo, ojo con la repetición. Creo que hicieron un correcto trabajo, muchachos. Felicitaciones.
Cristálico vs Ravager – 6
Yo no quiero creer que el booker les dice los resultados con antelación al show y eso los motiva a traer más o menos gente. ¡Espero que no sea así! En un clásico volante vs base tenemos a Cristálico (a quien felicito por la modificación en su ropa), que me recuerda a un ex-FAL, Red Angel, en el sentido de que tiene muchos movimientos, que los hace prolijos (capaz un poquito tosco), pero que falla en la personalidad, contra Ravager, contrincante que sí entendió la tarea de la personalidad.
Hay algo que puede llegar a costar mucho, pero es clave. Lo dije antes con los árbitros y lo digo ahora con ustedes dos: tienen que creérsela. No en el sentido de ser egocéntricos, sino en el de creerse lo que están haciendo, que son dos luchadores que quieren ganarle al otro, porque a veces esa falta de credibilidad propia hace que solo hagamos movimientos. Hacés uno, te levantás, buscás a tu oponente, hacés otro, como quien está en una clase. Son luchadores; no importa si tienen dos, tres o cuatro luchas: en el momento que se suben al ring, ustedes tienen que aceptar (y venderle al público) que son luchadores.
2 correctos luchadores que están dando sus primeros pasos tenían la posibilidad de hacer un David vs Goliath, pero termino sintiéndose como un amistoso por la falta de intensidad de ambos, celebro el cuidado del compañero, no así la falta de cuidado por el espectáculo
Si vas a mandar a tus luchadores a arreglar el ring, ¡poneles unas máscaras! Unas negras, sólidas, sin nada; pero al mandarlos a cara descubierta, un toque rompes esa suspensión de la incredulidad.
Catopuma vs Cyro Kerken – 7
¡Usá el skate, Cyro! ¡Por Dios! ¡Una vuelta al ring te pido nomás! Una lucha que desde el inicio me llamó la atención. Por un lado, Cato, quien ya nos demostró en el evento pasado qué podía hacer, contra Cyro, un pequeño Matt Hardy del 2000, que en el último evento le tocó bailar con la más fea.
La F.A.L. no es muy conocida por tener buenos personajes, pero sí buenos luchadores. Una de esto es esta lucha, donde no se sabe quién es el villano, a quién deberíamos abuchear o alentar, algo básico en la lucha libre porque pone al público en su lugar, si no, es un manojo de aplausos a movimientos lindos.
Ese es el único fallo de dos luchadores que destacaron mucho: buenos golpes, buen trabajo en el ring, un poco apurados los vuelos (dejen que el público se prepare), pero bien trabajados cada uno de ellos. Les tengo mucha fe a ustedes dos y me alegro de que se hayan cruzado en este mano a mano. Me entusiasma ver qué más tienen para ofrecer, capaz en luchas que no sean 1 vs 1
Alan Strong vs Roman Saculnaig - 5
El main event de la noche falla por muchísimos lados, desde que ambos entran usando el mismo color hasta el nuevo campeón que no sabe cómo agarrar un título. Alan Strong y Roman son de los talentos más longevos en la F.A.L. Se nota, en algunos momentos, su despliegue de arsenal y sus movimientos, pero también su falta de personaje/personalidad, punto que ya destaqué en la lucha pasada, no es el fuerte de las Superestrellas de la Lucha.
Roman no sabe ser villano: una sonrisa socarrona no hace que te odien. Son muy silenciosos los dos para comunicarle al público qué hacer. Inclusive, hubo un punto de la lucha donde el público quería alentar por Saculnaig porque claramente era más talentoso que su rival. En resumen, un villano que no sabe hacerse odiar.
Vamos con su contraparte ¿Qué lo hace un héroe a Strong? ¿Qué sonríe? ¿Qué es prolijo al luchar? La lucha no tiene una construcción clara para ponerlo en ese lugar, primero hace unos movimientos uno y luego le toca al otro, así sucesivamente hasta que termina con la coronación de un campeón que no saluda a la gente, que no sabe levantar el título y se va lo más rápido posible. Puede que haya un tema de tiempo con el lugar, pero acabas de terminar un reinado de años y se sintió como una lucha más.
Un flojísimo cierre para un evento correcto a pesar de los puntos flojos, uno que nos dio ganas de ver aún más de cada uno, estaremos atentos a futuras novedades, tanto de la escuela, de su espectáculo y de sus luchadores



